En toda carrera de Líder de Proyecto uno se topa con proyectos de larga duración, o los típicos proyectos “medianos” a los que se los va ampliando eternamente.
Mientras pasa el tiempo y el proyecto se va llevando a cabo, el mundo tecnológico sigue creciendo, innovando y estabilizando nuevas tecnologías. Tecnologías que al principio de nuestro proyecto, las hemos descartado por inestables, o ni siquiera habían nacido.
Pero cuando una nueva tecnología idónea a nuestro proyecto asienta sus bases, toma participación en el mercado y nos muestra sus mejores caras, nos siembra la semilla amarga de la desactualización. Y la frustración aumenta proporcionalmente a la cantidad de páginas leídas sobre los novedosos beneficios que esta nos representa, páginas que suelen tener la maldita manía de hacer comparaciones casi destructivas contra nuestra hermosa, ahora pobre y arcaica, elección tecnológica.
Como una mosca que encuentra una enorme oreja para molestar, la idea de la migración empieza a pasearse por los laberintos neuronales de nuestra cabeza. Ya no importa como salió Boca el domingo, empiezan los “no mi amor, me duele la cabeza”, las tazas de café se incrementan así como la profundidad de nuestras ojeras, ya no hay puertas de acceso al sueño y la realidad se transforma en pesadilla. Solo necesitamos una respuesta, un booleano, que Dios nos guiñe un ojo o que no lo haga. Una respuesta que mate a esa mosca, alguien que nos resuelva el gran dilema: ¿¿¿Migrar o no migrar???
Volviendo a mis cabales y a mi profesionalidad, me animo a exponer una serie de pautas a tener en cuenta en la evaluación de esta difícil decisión:
Ventajas
La difusión de nuevas tecnologías generalmente vienen acompañadas de una campaña de marketing que nos enamora. Pero no hay que caer en ese amor banal, y se debe hacer un análisis realista de las ventajas que nos puede proveer siempre teniendo en cuenta la aplicación en nuestro proyecto. Se deben descartar aquellas ventajas que luego no se pueden aplicar o el aplicarlas implica un desvío del objetivo del proyecto.
Tiempos y costos
Se deben poner en la balanza los beneficios de la migración contra los costos de tiempo que provocará la misma. No se la debe considerar como una traducción de línea por línea, sino como un completo desarrollo de proyecto. Se deberá planificar nuevamente todo el ciclo de vida del proyecto resultando una estimación temporal que será uno de los datos de entrada para nuestra evaluación.
Alcance
Generalmente los proyectos a ser migrados son del grupo de los “grandes” proyectos.
Debemos tomar consciencia en que etapa real del proyecto nos encontramos y si es conveniente fijar un punto de corte y cierre o abrir una rama paralela de desarrollo. En esta última opción, debemos asimilar los costes de recursos que pueden generarnos dos hilos simultáneos de producción.
Si es un proyecto pequeño, la migración puede justificarse con la buena imagen que puede aportar el estar siempre en la punta de la tecnología.
Recursos
Se debe considerar la cantidad de recursos que conocen la tecnología, sobre todo expertos en la materia, así como las posibilidades de capacitación de aquellos que pertenecen a nuestro grupo de trabajo y todavía no han migrado su conocimiento.